Aparte de encontrar un sinfín de usos para los elementos que se encuentran en la naturaleza, como el lodo, palos, piedras, agua, animales, etc. El contacto de los niños con el medio ambiente les permite entender los ciclos de la vida, el respeto, cuidado y responsabilidad con el medio en el que se desarrollan, la naturaleza favorece su equilibrio, desarrollo vestibular, seguridad y autonomía, serán niños más sanos físicamente y con un desarrollo motriz y cognitivo más fuerte.