Inicio | 15 de abril Día Internacional de las artes
Desde el desconcertante testimonio milenario de Altamira hasta los guiños mediáticos del artista urbano Banksy, el arte ha hecho y será parte de nuestro diario vivir. Día a día, la lucidez y el asombro que nos produce un clásico hacen de nuestro viaje un momento más placentero. Incluso esa historia de la humanidad (y sus debacles eternas), no admite un simple registro frío de anécdotas escuetas; necesariamente debe tener en cuenta al arte como un vehículo para la memoria y asirse a una mano que acompaña esos relatos lejanos de hombres olvidados con las diferentes manifestaciones artísticas.
No existe una cultura, por “primitiva” que esta sea, que no haya ideado una manera de registrar su propia visión del mundo y que este mundo haya sido reinterpretado con agudeza cientos de veces, gracias al talento y el ingenio de un artista. Recrear el mundo y acercarnos a una forma de percibirlo es lo que nos ha permitido rehacer nuestra historia individual y colectiva, conocer las más remotas culturas, descubrir rasgos propios e incluso jugar con la imaginación y el deseo gracias al medio sublime que es una obra de arte. Ahí están esas obras sin par prestas a revivir mundos que quizá desconocíamos y que hoy se hacen vívidos en los silenciosos pasillos de una galería, en los recovecos azarosos un museo, en los gratos estruendos de un conjunto de instrumentos, en unas ruinas otrora portentosas de una ciudad perdida, o mejor aún, elucubrar durante la lectura de un libro que nos hace soñar con épocas pasadas y futuras.
Qué mejor que descubrirnos inermes ante la fascinación de una obra de arte. Escudriñando los secretos que hicieron posible su creación y por qué no, tratando de descifrar las razones que llevaron al artista a terminar con pasión su obra. Talento, originalidad e ingenio de un artista que serán muchos, y que, en las manos adecuadas, nos impele a vivir a plenitud y sin duda, nos confronta ante nuestra propia existencia y el papel del hombre ante el esplendor de la naturaleza.
Las diferentes manifestaciones artísticas de la humanidad son el gran ingrediente que nos mantiene vivos y serenos ante la adversidad de la vida moderna. El arte permite una pausa, un alto en el camino, pero también nos permite un escenario no convencional para acercarnos al verdadero espíritu humano que consiste en disfrutar el mundo que nos rodea. Porque es eso lo que pretende el hombre: recrear las maravillas hechas por una mano divina o por el producto de la selección natural; no importa cómo, lo verdaderamente importante consiste en traer una vez más a nuestra memoria y al mundo de nuestros sentidos el esplendor que nos rodea.
Bienvenida esta conmemoración del Día de las Artes siempre. Es en este día (y en todos) en el que podemos detenernos y recordar que más allá de las vicisitudes, del caos, del libre mercado y la competencia infame que nos traza el mundo y sus horrores, solo nos queda el arte en todas sus formas para hacernos libres y felices así sea por un instante, un día o la eternidad misma. Al menos esa paz que nos trajo la lectura de un poema o la plasticidad del cuerpo en movimiento nunca se borrarán de nuestra memoria y nos traerán una sonrisa indeleble a lo largo de los años.
SANTIAGO PÉREZ
VOLUNTARIO
FUNDACIÓN GLOBAL GOODWILL – BUENA VOLUNTAD
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